Una de las primeras cosas que tenemos que tener en cuenta cuando tenemos peces en casa es que un acuario es un espacio cerrado. Debemos adecuar el número de peces a la capacidad de nuestro acuario.
No todos los peces se llevan bien entre ellos, los hay más vivos, más huidizos, más voraces, ¡los hay incluso que se comen otros peces! Si tenemos varias especies dentro de un mismo acuario, debemos asegurarnos de que sean compatibles entre sí.
Es fundamental que mantengamos el agua de nuestro acuario limpia. Para ello resulta indispensable instalar un filtro en nuestra pecera. Mantendrá el agua limpia de cualquier impureza.
Si nuestros peces son tropicales o de agua templada, debemos comprar un calentador para mantener el agua a la temperatura correcta.
Será necesario que compres una luz para tu acuario, ya que no es aconsejable que la luz del sol incida directamente sobre la pecera. Podemos encontrar luces para acuarios en todas las tiendas de animales y se instalan muy fácilmente. No olvides que los peces también duermen, y deberás apagar la luz cuando llegue la hora de descansar.
Cuando hayas llenado tu pecera de agua, no introduzcas los peces de golpe. Mantén los filtros limpiando el agua durante por lo menos 24h y elimina el cloro que pueda contener. Es entonces cuando puedes empezar a meter a los peces en el agua. Hazlo poco a poco, aunque te lleve varios días.
Tus peces comen, y dependen de ti para ello. No te olvides de ellos y dales de comer con regularidad. Cada especie comerá alimentos distintos a tiempos distintos, asegúrate de preguntar a tu veterinario qué comen tus peces y con qué regularidad lo hacen.
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